Una filtración de datos personales de 8,8 millones de personas ocurrió en Dinamarca tras un acceso no autorizado al registro central de población, informó el Ministerio de Investigación, Educación y Digitalización del país. El acceso no autorizado se realizó mediante el uso indebido de la entrada legítima de una empresa privada danesa al sistema, que almacena información de aproximadamente 11 millones de ciudadanos.
La filtración afectó datos de personas vivas residentes en Dinamarca, así como de fallecidos y quienes salieron del país. La ministra Christina Egelund calificó el hecho como "un acontecimiento profundamente grave" y ordenó una revisión completa de seguridad del sistema CPR.
La administración detectó la irregularidad el 2 de octubre de 2026 tras identificar comportamiento anormal durante septiembre. Se suspendió el acceso de la empresa y se inició una investigación policial. Las autoridades advirtieron a los ciudadanos que no revelen contraseñas ni información confidencial en llamadas o correos electrónicos.