- La creación de Alfonso Cortés-Cavanillas combina el ‘thriller’ y el drama social y utiliza el vampirismo como metáfora
Aïda Ballmann participó este sábado, 17 de octubre, en el pase especial de la miniserie de televisión Malnombre en la 59ª edición del Festival Internacional de Cine Fantástico de Cataluña, en Sitges. Se trata de una producción de La caña sisters dirigida por Alfonso Cortés-Cavanillas, Javier Díaz Ribagorda, Laura Gil, Alberto Evangelio y Zoe Berriatúa y rodada entre Fuerteventura y Madrid en 2025.
La serie, que combina el thriller y el drama social y utiliza el vampirismo como metáfora, consta de seis episodios y cuenta con el trabajo de Elena Benet, Fran Navarro, Cristina Sainz Rico, Alberto Evangelio y Jorge Navarro de Lemus en el guion y de Eduardo Mangada (fotografía) y Alfonso Cortés-Cavanillas (montaje). La actriz, nacida en El Hierro, participa en los seis capítulos y comparte pantalla con actores como Ruth Díaz, Macarena Gómez y Aitor Luna.
La participación en el rodaje de Malnombre significa para la actriz canaria “la primera oportunidad para trabajar con el género del thriller y la temática sobre vampiros, dos universos que siempre me han llamado especialmente la atención, porque permiten explorar los lados más oscuros de la humanidad”, apunta. Para Ballmann, “el arte tiene también la responsabilidad de abordar aquellos temas tabúes, incómodos o desagradables que forman parte de nuestra naturaleza. No necesariamente para normalizarlos, sino para comprenderlos, cuestionarlos, incomodarnos e invitarnos a reflexionar sobre quiénes somos, sobre nuestra moral y sobre la sociedad en la que vivimos”, comenta a propósito del género de la serie.
Ballmann da vida a Pilar, “una mujer que busca desesperadamente pertenecer, pero que es expulsada una y otra vez de su entorno por su edad, un motivo que nos atraviesa especialmente a las mujeres en nuestra sociedad”, explica. “Cuando dejamos de ser jóvenes y de responder a determinados cánones de belleza, parece que dejamos también de ser “útiles”, en lugar de poner en valor todo aquello que viene con la madurez: la experiencia, el conocimiento y la capacidad de aportar desde otro lugar”.
Este proceso por el que atraviesa su personaje es “un asunto que me afecta especialmente como actriz. Sabemos que, a partir de cierta edad, muchas mujeres desaparecen de las pantallas o dejan de recibir personajes con la misma frecuencia y complejidad. Por eso considero fundamental que se sigan contando historias que representen la sociedad en toda su diversidad y que den espacio a mujeres de distintas edades, cuerpos y experiencias, porque es también a través de esas representaciones como se construyen los referentes y se amplía nuestra mirada sobre lo que significa ser mujer”.
“Envejecer no debería significar desaparecer: debería significar tener otras historias que contar y otros lugares desde los que ser escuchadas -continúa la actriz-; por eso, para mí, Malnombre también es una oportunidad para reivindicar nuestro lugar. No solo nuestro derecho a estar, sino el valor de todo lo que tenemos que aportar gracias a la experiencia acumulada”.
La presencia de Ballmann en el primer festival de cine fantástico del mundo —por su veteranía, impacto mediático y relevancia en la industria— constituye el tercer proyecto presentado en su agenda para este año. Le habían precedido su papel en la comedia LGTB rodada en Canarias A una isla de ti, de Alexis Morante —actualmente disponible en HBO, Prime Video y Movistar+—, y el drama futurista The end of it, ópera prima de María Martínez Bayona, rodada en Tenerife y estrenada en el renombrado Festival de Cannes.
Además, Ballmann, este año ha interpretado a Paloma en la comedia belga Children of Silver Street, dirigida por Tilde Harkamp, y es protagonista, junto a Abián Díaz y Maykol Hernández, de la película True Crime, del director tinerfeño Marco Oliva, con su productora Easy Shot. En esta comedia negra los tres actores dan vida a un curioso grupo formado por una mujer obsesionada con el true crime, un vigilante perdido y un criminal sin épica, que cruzan sus vidas hasta convertir el crimen en un relato imposible de separar de la realidad. Culmina así el año con diversos trabajos, en los que amplía su presencia internacional a la par que mantiene su apuesta por el cine canario.