- Las familias comparten cada vez más estancias en busca de tiempo de calidad, experiencias compartidas y espacios adaptados a las necesidades de cada generación
Las vacaciones en familia están evolucionando hacia una nueva forma de viajar en la que abuelos, padres e hijos comparten destino y tiempo de calidad, pero sin renunciar a sus propios ritmos y necesidades. El turismo de lujo familiar ya no se limita a ofrecer servicios específicos para los más pequeños, sino que busca crear experiencias capaces de satisfacer a varias generaciones al mismo tiempo. En este contexto, Bahía del Duque, hotel de The Tais Hotels & Villas, refuerza su propuesta para responder a la creciente demanda de viajes multigeneracionales.
Esta evolución de las vacaciones en familia se refleja en estancias que reúnen a abuelos, padres e hijos, combinando momentos compartidos con los intereses de cada generación. Una manera de viajar cuyo verdadero valor reside precisamente en encontrar ese equilibrio: disfrutar del tiempo compartido sin renunciar a espacios de independencia y privacidad.
Bahía del Duque, ubicado en Costa Adeje, ha sabido estructurar un ecosistema en el que la variedad de opciones de alojamiento y la diversidad de sus servicios y experiencias permiten que todos los miembros de la familia disfruten de una estancia adaptada a sus gustos individuales.
"El concepto de lujo familiar ha trascendido la simple prestación de servicios infantiles. Hoy, el verdadero lujo para una familia es disponer de tiempo y espacio para reencontrarse, pero también para disfrutar de momentos a solas o en pareja. Conseguir que los abuelos disfruten de la tranquilidad, que los padres puedan relajarse y que los más jóvenes vivan sus propias aventuras, todo dentro del mismo entorno, es la clave", explica la directora general de Bahía del Duque, Cristina de Juan.
Arquitectura y privacidad para cada generación
El éxito de una estancia intergeneracional reside en ofrecer la posibilidad de compartir momentos sin sacrificar la independencia personal. Bahía del Duque responde a esta necesidad mediante una infraestructura versátil que abarca desde habitaciones o suites familiares comunicadas hasta sus emblemáticas villas privadas. Diseñadas por el interiorista Pascua Ortega, estas residencias independientes funcionan como un refugio exclusivo dentro del propio complejo, ofreciendo a familias y grupos la libertad de disponer de piscina y terraza privadas, solárium y un servicio personalizado, al tiempo que mantienen el acceso a todas las instalaciones del hotel.
Un mundo de experiencias diseñado para todas las edades
Dar respuesta a la diversidad de perfiles que componen una familia representa el mayor desafío de este modelo turístico. Mientras los niños encuentran entretenimiento y actividades adaptadas a su edad en el Mini Club, los adolescentes disponen del Teen Club, un espacio pensado para fomentar su autonomía y ofrecerles propuestas acordes a sus intereses.
Por su parte, los adultos, ya sean jóvenes o de un perfil más senior, buscan desconexión en su más amplio sentido, algo que resulta posible gracias a la amplia oferta de experiencias de bienestar disponibles en el spa del hotel, Bahía Wellness Retreat; a las actividades de ocio organizadas por el equipo de animación; o las instalaciones deportivas del hotel que incluyen pistas de tenis y pádel, pitch & putt, cancha de squash, entre otras opciones.
La propuesta se completa con acceso directo a la playa del Duque y a su paseo marítimo, un lugar ideal para toda la familia, que amplía las posibilidades de disfrutar del entorno.
Una propuesta gastronómica para todos los gustos
Bahía del Duque es también un destino gastronómico de primer nivel con una variada selección de restaurantes y bares con propuestas que se adaptan a diferentes gustos y preferencias. La oferta abarca desde cocina mediterránea hasta japonesa, italiana, franco-belga y vasca, además de especialidades de la gastronomía canaria, ofreciendo diferentes opciones para disfrutar de la gastronomía durante toda la estancia.
Entre los restaurantes del hotel destaca Nub, reconocido con una estrella Michelin y dirigido por los chefs Fernanda Fuentes-Cárdenas y Andrea Bernardi. Su propuesta basada en la cocina de raíces y marcada por la fusión de culturas, ofrece una experiencia gastronómica diferencial dentro del hotel.
Bahía del Duque consolida así una propuesta de turismo familiar multigeneracional, que no solo posiciona al hotel y a Tenerife en el circuito internacional, sino que refuerza su atractivo entre el público residente que busca celebrar ocasiones especiales o reencuentros familiares con experiencias de lujo sin necesidad de realizar grandes desplazamientos.