Los Reyes Felipe VI y Letizia han realizado este martes su primera visita oficial a la ciudad autónoma desde el inicio del reinado de Felipe VI en 2014, casi 19 años después de la última presencia de la Corona (la de Juan Carlos I y Sofía en noviembre de 2007). La jornada, cargada de significado institucional y simbólico, se ha desarrollado dos meses y medio después de la entrada masiva de migrantes de finales de julio y ha incluido la pernoctación de los monarcas en Ceuta, algo inédito en democracia y la primera vez que un jefe de Estado duerme en la ciudad desde Alfonso XIII.

Llegada y recibimiento popular

Los Reyes aterrizaron en helicóptero en el helipuerto de Ceuta en torno a las 12:15-12:25 horas. Desde allí se desplazaron hasta la zona del Paseo Alcalde Sánchez Prados y la Plaza de África/Plaza de la Constitución, donde iniciaron un recorrido a pie por la Gran Vía hasta el Ayuntamiento. Miles de ceutíes les recibieron con un baño de multitudes: banderas de España y de Ceuta, aplausos, vítores y consignas como “¡Yo soy español!”, “Ceuta no se vende, Ceuta se defiende”, “Un caballa nunca se rinde” o “Ceuta unida jamás será vencida”. Las campanas del santuario de Santa María de África no dejaron de repicar durante el trayecto. Los monarcas dedicaron cerca de media hora a saludar, estrechar manos y conversar con los ciudadanos congregados.

Les acompañó el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres (quien fue recibido con abucheos en algunos momentos), junto a autoridades locales encabezadas por el presidente de la Ciudad Autónoma, Juan Jesús Vivas.

Actos en el Ayuntamiento y Palacio de la Asamblea

Hacia las 12:30 horas, los Reyes llegaron al Ayuntamiento (Palacio de la Asamblea). Fueron recibidos por Vivas, su equipo de Gobierno y diputados de la Asamblea (PP, PSOE, Vox, MDyC y Ceuta Ya!). Salieron al balcón principal para saludar de nuevo a la multitud reunida en la plaza.

En el interior, en el salón del Trono (el mismo espacio donde fue recibido Juan Carlos I en 2007), mantuvieron un encuentro con el presidente ceutí y otras autoridades. Vivas entregó a los monarcas las llaves de oro de la ciudad y el bastón de mando. Los Reyes firmaron en el Libro de Honor un mensaje en el que señalaron que “había una deuda que hoy saldamos al tiempo que transmitimos la cercanía y el afecto de toda España” y el compromiso con el futuro de los ceutíes, “que es el futuro de España”. Vivas agradeció la visita como un gesto para “sembrar confianza” y subrayó la situación de la ciudad tras los sucesos de julio.

Visita al colegio Vicente Aleixandre

Por la tarde, a las 16:45 horas aproximadamente, los Reyes se desplazaron al CEIP Vicente Aleixandre. Recorrieron las instalaciones, conversaron con alumnos (incluidos niños con necesidades educativas especiales), docentes y familias, y recibieron obsequios preparados por los escolares, como dibujos y pulseras. Fue uno de los momentos más cercanos y distendidos de la jornada.

Acto ecuménico en el cementerio de Sidi Embarek

A continuación se dirigieron al cementerio musulmán de Sidi Embarek, donde participaron en un acto ecuménico de recuerdo y homenaje a las personas que fallecieron en el mar los días 30 y 31 de julio durante la entrada masiva (las cifras oscilan entre más de 80 y alrededor de 140 según las fuentes). El Rey se inclinó en señal de respeto ante las sepulturas. El acto tuvo un carácter de memoria y solidaridad.

Encuentro con la sociedad ceutí y discurso del Rey

La agenda oficial se cerró hacia las 19:00 horas con un encuentro con una representación de la sociedad ceutí (en el Parador La Muralla o entorno similar), al que asistieron representantes de distintos ámbitos: comunidades religiosas, justicia, autoridad portuaria, Cámara de Comercio, empresarios, sindicatos, cúpula militar y Guardia Civil, vecinos y diputados. El Rey se dirigió a los presentes. En sus palabras destacó el afecto y el cariño de toda España (“Hemos venido a daros un abrazo lleno de afecto y de cariño”), el temple de los ceutíes durante la crisis, que “el Estado esté a vuestra altura”, y reafirmó que la soberanía de Ceuta (y Melilla) “no se negocia” y que ambas ciudades “son una parte irrenunciable de España”. También subrayó que “Ceuta es España y Ceuta es Europa” y que el futuro de los ceutíes es el futuro de España.

Pernoctación y continuación del viaje

Tras finalizar los actos, los Reyes pernoctaron en Ceuta (Parador), un gesto de especial relevancia simbólica. El miércoles 14 de octubre se desplazan a Melilla para continuar la visita oficial con un programa similar.

La visita, preparada desde antes de la crisis migratoria pero reforzada en su significado por los acontecimientos de julio, ha sido cubierta por cerca de 200 medios y ha tenido un fuerte respaldo popular en las calles, combinando protocolo institucional, cercanía con la ciudadanía y mensajes de apoyo institucional a la ciudad autónoma.