- Tras dos décadas al frente del festival de Valsequillo, el fundador delega la dirección en su hija, quien asume el reto con el éxito de una edición marcada por las lágrimas de orgullo y la fusión con el cine.
El Festival Internacional de Payasos “3 días de Farándula”, ya luce inmortalizado en las calles de Valsequillo tras completarse el mural conmemorativo de su 20º aniversario. Esta obra artística sirve como el broche de oro perfecto para una edición que ha estado marcada por el relevo generacional. Tras dos décadas regalando risas ininterrumpidas, el fundador de este emblemático encuentro, Luis Monzón, se retira de la primera línea para ceder el testigo de la dirección a su hija, Aitana Monzón. Hablamos con ambos sobre este emotivo relevo generacional en un año único, donde las lágrimas de orgullo, la fusión con el cine y la continuidad de un hermoso legado familiar se han convertido en las verdaderas protagonistas.
Veinte años se dicen pronto, pero son dos décadas de sonrisas ininterrumpidas en Valsequillo. Luis, este año has decidido ver los toros —o mejor dicho, a los payasos— desde la barrera delegando el mando. ¿Por qué este año y qué se siente al cederle las riendas precisamente a tu hija Aitana?
Me hace gracia lo de los toros, toros con narices rojas, para cuando venga el torero y lo vea, se ría y no lo mate. Han sido 20 años en los que hemos podido disfrutar muchísimo. Siempre digo que “3 Días de Farándula” es como una hija más del pueblo de Valsequillo que nació, se crio y se desarrolló aquí y ahora le toca volar. Para mí es un orgullo enorme. Me hubiese gustado contar con más medios, más recursos y más presupuesto para que el Festival creciera mucho más, pero entiendo que también hay otras necesidades. Confío en que el futuro, con Aitana al frente, pueda y sepa darle el impulso que necesita “3 Días de Farándula” para que siga creciendo tanto dentro como fuera de Valsequillo. Ella es, sin duda, la persona adecuada para lograrlo.
Aitana, asumes la dirección en un momento crucial: el 20º aniversario de un festival que es una seña de identidad para el municipio ¿Cómo afrontas este reto y qué significa para ti continuar el legado de tu padre?
Bueno, respondiendo primero a la segunda pregunta, para mí siempre ha sido un obsequio haber tenido la fortuna de nacer y crecer dentro de una familia que trae el pan a casa gracias al arte y la cultura. La Farándula, como siempre digo, es mi hermana; cuando ella nació yo tenía un año y gracias a ella, en cierto modo, a día de hoy soy quien soy y veo la vida desde el amor y la pasión que tantas/os artistas me han podido transmitir durante estos 20 años.
Por supuesto, como dices, por muy integrada y familiarizada que esté con este entorno, siempre es un reto tomar el control de un proyecto que, después de 20 años, ha logrado consolidarse y generar tanta expectación en el público.
Asimismo, más que un reto es un designio, si dejo que la Farándula caiga en el olvido, estaría dejando una parte de mi ser marchitarse sin remedio. De esta forma, lo afronto con muchísimo cariño, ganas ilimitadas y toda la voluntad para evolucionar progresivamente.
Aitana, esta vigésima edición destaca por abrirse a una línea más contemporánea e interdisciplinar. Ya no es "solo" un festival de payasos tradicional. Cuéntanos sobre las grandes novedades de este año.
El arte nunca es suficiente, siempre que sea posible colaborar para visibilizar cualquier disciplina artística, estamos en el deber de aprovecharlo y promoverlo. Para mí el cine y el mundo de las artes escénicas tienen mucho que proporcionarse el uno al otro, así fue como lo planteamos y la aceptación resultó casi inmediata. De esta manera, aprovechando mis recientes estudios en cinematografía, mi padre y yo tuvimos la genial idea de fusionarlo de alguna forma en la programación de la Farándula.
Conformamos una primera edición de un Certamen express de Cortometrajes, una idea basada e inspirada en el conocido Festivalito de La Palma; donde, en un tiempo limitado, los equipos participantes deberían dar vida a una pieza audiovisual con aquellos elementos al alcance.
Definitivamente, siendo el primer año y habiéndole dedicado ese poquito tiempo de preparación, nos quedamos muy contentos con los resultados y, sobre todo, con la gran implicación que hubo por parte de las personas inscritas. Percibimos a flor de piel esas ganas por ampliar las barreras artísticas y la voluntad por generar espacios de creación, detalle fundamental para el año que viene mejorar y seguir posibilitando la fusión entre el cine y el clown.
Aitana, el telón del 20º aniversario ya se ha cerrado, ¿qué balance haces de tu primera edición oficial como directora del festival? ¿Se cumplieron las expectativas de asistencia ?
Efectivamente, nos despedimos de estos 20 años con una sonrisa de oreja a oreja, distinguiendo la buena recepción por parte del público y apreciando inmensamente la necesidad humana que sigue existiendo por compartir risas, abstracción, aplausos e ilusión.
Así que sí, seguimos siendo una gran familia y a medida que cumplimos años, parece, que nos vamos también sumando, confío plenamente en que seguiremos remando codo con codo para que la cultura goce de vida eterna.
Una de las grandes apuestas de tu dirección fue el I Certamen de Cortos "3 minutos de Farándula" junto a la Asociación Cultural Majapapa . Ahora que ya conocemos al ganador de esa primera 'Papa de Oro', ¿cómo valoras la acogida de esta fusión entre el cine y el mundo clown?
Como ejemplo claro tenemos al maestro Federico Fellini, que desde el 1954 con su película “La Strada” apuesta por la fusión de ambas disciplinas, obteniendo el acierto absoluto. Tanto él, como Charles Chapplin, como Buster Keaton y tantos otros dentro de la historia del cine, han apostado por esta unión; a esta idea nos sumamos en la Farándula, proponemos eliminar cualquier condicionante que limite la hermandad dentro del mundo artístico.
De igual forma, es una oportunidad perfecta para poner en valor los espacios y las localizaciones mágicas que tiene nuestro hermoso municipio, motivo adicional para distinguir el acierto de esta iniciativa.
De cara a la acogida, ciertamente, ha habido muy buena reacción e implicación. Se presentaron 15 cortometrajes y 35 inscritos para conformar los equipos humanos. Nos quedamos con muy buen sabor de boca y estamos deseando que llegue al año que viene para proponer nuevas y mejores alternativas.
Luis, dijiste en la presentación que este año te tocaría "sufrir y reír" desde la grada mientras Aitana llevaba el timón. ¿Cómo ha sido la experiencia de ver crecer tu proyecto estrella desde fuera? ¿Te costó mucho contener los nervios de productor?
Este año creo que ha sido el más emotivo de los 20 que hemos vivido, en un momento de la presentación del certamen de cortos, Aitana me hace subir, sin que me lo esperase a decir unas palabras y no dije nada, me quede mudo, solo lloraba, parecía un niño de cinco años al que le habían quitado el chupa chup de la boca (ríe) literal, fue así. La emoción y el orgullo como padre de ver a tu hija responsabilizándose de un evento que ya se mira internacionalmente, pues, me pudo y solo pude decir perdón al público.
Creo que lo importante es que Valsequillo sigue teniendo un Festival internacional multidisciplinar con una temática clara, premiando el trabajo de artistas y la labor altruista de personas anónimas que hacen y creen en la cultura y en un mundo más justo y solidario. Este es un pueblo humilde que trabaja por la cultura, por el teatro, por la farándula. Y me gustaría que siguiera siendo así en el futuro.
Decía García Marquez: ¡Que los pueblos que no tienen teatro están muertos a moribundos! Pero Valsequillo sigue vivo y coleando…
El domingo 6 de septiembre vivimos una tarde muy emotiva en el Teatro Cronista Oficial Jacinto Suárez Martel con la entrega de los siete Premios Farándula 2026 (a Óscar Suárez, Pipo, Cristo Cano, Pedro Pérez, Tomás Ruano, Tamara López y El Naciente). ¿Qué significó para ti abrazar a estos colectivos y amigos que te han acompañado durante estas dos décadas?
Hay que destacar, por encima de todo estos premios honoríficos, por una razón muy justa y honesta, lo creo de corazón. Estas personas han sido el motor fundamental de estos 20 años de trayectoria. Estas personas lo han dado todo y cuando digo todo es todo. Su tiempo, su dinero, su trabajo, su amor, todo y honestamente, eso no hay dinero y premios que lo paguen. Para mi era una obligación reconocer públicamente a estas personas porque son parte imprescindible de este proyecto. Este proyecto es de ellos y, además, su trabajo todos estos años ha sido invisible, pero fundamental. Por eso era tan importante para nuestra familia hacerlo visible. Dar visibilidad y agradecer todo el amor que le han puesto a los 3 días de farándula en estos 20 años
Para terminar Luis, ¿qué significa el público de Valsequillo para "3 Días de Farándula"?
Este festival nace para el público de Valsequillo, nace para su gente, para su pueblo y para que lo hagan propio, como ha pasado con la Suelta del Perro Maldito. La Suelta del Perro nace de un colectivo en su momento, como fue Almogarén y el pueblo lo hizo suyo. La Farándula nace de la familia Timbiriqui, antes fue Timbiriqui “el Moncloa” y me gustaría que el pueblo también lo haga suyo.
El público es lo más importante porque la farándula, como cualquier espectáculo, no tiene sentido sin el público.
Yo sueño con ver una plaza llena de niños, disfrutando con los espectáculos que les ofrecemos en la farándula, con los ojos brillando de emoción y con sonrisas y carcajadas que no paran o con caras de asombro cuando ven la magia que ofrece cada una de las actuaciones. Ese es el sueño de cualquier productor cultural. Que el público llene el aforo, que disfrute con cada actuación y que se quede con ganas de más porque ese sentimiento será el que le haga repetir al año siguiente en “3 Días de Farándula”. Mi agradecimiento eterno al público.