- La explicación oficial, que descarta el contacto con inmigrantes, abre grandes dudas sobre las condiciones de higiene en las instalaciones donde viven y trabajan los militares
La Asociación de Tropa y Marinería Española (ATME) ha reaccionado con contundencia a la nota de prensa difundida por el Cuartel General del Ejército de Tierra, en la que se confirmaron 24 casos de sarna entre militares desplegados en Ceuta, dos de ellos previos a la entrada masiva de inmigrantes del 30 de julio. ATME recuerda que el 18 de agosto solicitó formalmente información y la activación de los protocolos sanitarios, sin recibir ninguna respuesta, ni escrita ni verbal, por parte de la cadena de mando, aunque sí ha conocido ya, a través de sus socios, que se está distribuyendo un protocolo de actuación para la prevención y detección de enfermedades transmisibles en patrullas y contenciones, dirigido al personal militar que participe en patrullas, asistencias o contenciones en apoyo a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
La comunicación oficial del Ejército de Tierra sostiene que los contagios no están relacionados con el contacto del personal con inmigrantes irregulares y atribuye la enfermedad a su presencia habitual en zonas de elevada humedad. También afirma que se han adoptado medidas de higienización y atención a los afectados. Para ATME, esta explicación resulta todavía más preocupante, ya que supone pasar de una incidencia puntual a la posibilidad de casos recurrentes en Ceuta, lo que apunta directamente a deficiencias graves en la higienización de las BAE y de las áreas de ejercicios y maniobras.
La Asociación subraya que esta situación no puede considerarse aislada, especialmente después de que los sindicatos policiales hayan denunciado contagios de sarna en por lo menos dos agentes que estuvieron en Ceuta.
Con el fin de conocer la incidencia de esta enfermedad en las unidades de Ceuta con anterioridad a la llegada de los migrantes el 30 de julio, se ha solicitado información sobre el número de casos registrados en Ceuta durante los últimos cinco años, los lugares donde se produjeron los contactos, las medidas de prevención e higienización aplicadas en las BAE y áreas de instrucción -especificando si son preventivas o reactivas- y si se realiza trazabilidad de los contagios.
ATME advierte que explicar que los casos de una enfermedad contagiosa como la sarna no derivan de la situación actual no constituye una respuesta al problema. Por el contrario, incrementa la preocupación de los militares, de sus familias y de la sociedad sobre si las condiciones de higiene y mantenimiento de los espacios donde conviven y trabajan diariamente son las adecuadas para garantizar su salud.
La Asociación recuerda que lleva años denunciando las deficiencias de habitabilidad en las bases militares, especialmente en las zonas de vida, que han sido las más afectadas por los bajos presupuestos -cuando no recortes—-del Ministerio de Defensa. No es infrecuente que ATME deba dirigirse al Ministerio a través del COPERFAS por problemas como fallos en el suministro de agua corriente, cortes de luz y calefacción, ausencia de aclimatación, saturación de camaretas o listas de espera. Esta acumulación de deficiencias demuestra que los problemas de higiene y mantenimiento no son nuevos y que, precisamente por su persistencia, requieren una actuación inmediata y decidida para garantizar condiciones dignas y seguras al personal militar.