La emancipación residencial de los jóvenes en España no es solo difícil: para la mayoría, es económicamente imposible en las condiciones actuales del mercado. Un nuevo análisis del portal inmobiliario pisos.com cuantifica el esfuerzo que supone para un joven de entre 16 y 34 años costear el alquiler de una simple habitación en un piso compartido: de media nacional, el 40,66% de su salario neto mensual. El cálculo emplea como referencia el salario neto medio de la franja de edad publicado por el Consejo de la Juventud de España (CJE): 14.046,52 euros anuales, equivalentes a 1.170,54 euros al mes.
Un punto de partida que, conviene recordarlo, ya de por sí es optimista. Ese salario es neto, pero no contempla ningún otro gasto corriente: suministros como luz, agua, gas o internet, que en la mayoría de los casos corren total o parcialmente a cargo del inquilino, y que elevan el coste real de habitación varias decenas de euros más al mes. Dicho de otro modo, el porcentaje real del sueldo que un joven dedica a tener un techo sobre su cabeza es, en la práctica, aún mayor que el recogido en este análisis.
Ferran Font, portavoz y director de Estudios de pisos.com, señala que "hay que tener muy presente que estos porcentajes no incluyen suministros ni gastos de comunidad, que en muchos pisos compartidos se reparten entre los inquilinos. Si los sumáramos, estaríamos hablando de que en las grandes ciudades un joven puede estar destinando entre el 50% y el 60% de su sueldo neto simplemente a mantener una habitación. Es una cifra que imposibilita cualquier estrategia de ahorro a medio plazo".
Barcelona y Madrid, en zona de colapso
El análisis de pisos.com evidencia que, en los dos grandes mercados inmobiliarios del país, el coste del alquiler de una habitación absorbe más de la mitad del salario neto de un joven. En Barcelona, el precio medio de una habitación asciende a 646 euros mensuales, lo que representa el 55,19% del salario neto de referencia. En Madrid, la habitación cuesta de media 622,14 euros, equivalentes al 53,15% del sueldo. En ambos casos, más de un euro de cada dos que ingresa un joven se destina únicamente a pagar la habitación, antes de afrontar cualquier otro gasto. A notable distancia, pero también por encima del umbral del 40%, se sitúan Palma (52,74%), Valencia (52,69%), San Sebastián-Donostia (47,42%), Santa Cruz de Tenerife (43,06%) y Cádiz (40,45%).
"El alquiler de una habitación ya no es una solución económica, es simplemente la única solución posible para muchos jóvenes. Cuando destinas más del 40% de lo que cobras solo a tener un techo, lo que tienes no es independencia: es supervivencia. Y eso deja sin margen para ahorrar, para proyectar el futuro, para plantearse comprar una vivienda algún día", advierte Font