La Comunidad de Madrid ha iniciado recientemente en las vías de las líneas 10 y 11 las pruebas de los trenes automáticos de Metro que operarán en la L6 a lo largo de 2027. De esta forma, el Gobierno regional avanza en el proceso de renovación integral de la Circular, que se convertirá en la primera con conducción automatizada de toda la red y que mejorará la experiencia de los usuarios con más capacidad y frecuencias de paso de hasta dos minutos.
En concreto, los ensayos han arrancado con el primero de los 48 convoyes que forman parte de la nueva flota, en la que el Ejecutivo autonómico ha invertido más de 531 millones de euros. Estas actuaciones, que se llevan a cabo en horario nocturno y sin pasajeros, permiten a la compañía metropolitana evaluar distintosparámetros relacionados con la seguridad, la fiabilidad, las prestaciones dinámicas, el confort y la interoperabilidad del conjunto del sistema ferroviario.
Los nuevos trenes están compuestos por seis coches y alcanzan una longitud total de más de 109 metros, pudiendo transportar hasta 1.385 viajeros, un 17% más que los modelos actuales. Más allá de su novedoso diseño, donde predominan los amplios pasillos y la ausencia de la tradicional cabina de conducción, destacan otros aspectos como su velocidad punta, con un incremento del 33%, alcanzando los 110 km/h, o su eficiencia energética, reduciendo el consumo en un 20%.
Con motivo de las actuaciones que se están realizando en las estaciones, Metro suspenderá el servicio en el arco sur de la Línea 6, entre Sainz de Baranda y Laguna, el fin de semana del 22 y 23 de agosto. Ambas instalaciones permanecerán abiertas al operar como cabeceras, mientras que este tramo volverá a estar completamente operativo el próximo lunes 24. Como ocurre en este tipo de intervenciones, la compañía metropolitana pondrá a disposición de los usuarios autobuses gratuitos que cubren el trayecto en superficie.
Durante esos días, se llevarán a cabo labores relacionadas con la instalación de las puertas de andén y que no son compatibles con el funcionamiento habitual de la red. De esta forma, se garantiza una mayor eficiencia en la ejecución de todos los trabajos previstos para implantar estos elementos, imprescindibles en el proceso de automatización de la Circular.
Precisamente la próxima semana el suburbano recuperará la normalidad en distintas infraestructuras que han afrontado este verano tareas de renovación y mantenimiento, aprovechando el descenso en la demanda de viajeros que se produce habitualmente durante esta época del año para minimizar las afecciones. Así, el próximo 25 de agosto está prevista la reapertura de Cuzco (L10), mientras que el día 29 retomará el servicio en la L7, entre Gregorio Marañón y Pitis.